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Artículo sobre la OPS  de Bankia publicado en Economist & Jurist y escrito por la socia Isabel Mateu.

La OPS de Bankia

abril 2015

El 20 de julio de 2011 BANKIA salió a Bolsa emitiendo 824.572.253 nuevas acciones de 2 euros de valor nominal y una prima de emisión por acción de 1,75 euros (es decir, 3,75 euros por acción), captando así 3.092 millones de euros.

BANKIA emitió el Folleto Informativo que fue registrado en la CNMV el 29 de junio de 2011. En este Folleto se indicaba que aunque la única información consolidada y auditada disponible eran los estados intermedios del Grupo BANKIA, correspondientes al trimestre cerrado a 31 de marzo de 2011, para compensar esa falta de información se aportaba información financiera consolidada pro forma concluyendo que la entidad tenía solvencia y proyectaba beneficios.

En el Folleto Informativo se atribuía al grupo, en la cuenta de resultados del primer trimestre de 2011, un beneficio pro forma (no auditado) de 91 millones de euros y un beneficio consolidado intermedio de 35 millones .

El día 30 de abril de 2012 expiraba el plazo que disponía BANKIA para la presentación de las cuentas anuales auditadas del ejercicio 2011. Las cuentas fueron remitidas a la CNMV el día 4 de mayo de 2012 sin auditar. En la cuenta de resultados consolidada pro forma se reflejaba un beneficio de 309 millones de euros.

El 7 de mayo de 2012, el entonces presidente de BANKIA, Sr. Rodrigo Rato, anunció su dimisión. En esa misma fecha los medios de comunicación informaron que las acciones de BANKIA habían caído en Bolsa y que el Gobierno y el Banco de España estaban ultimando un plan de saneamiento para BANKIA consistente en un préstamo de entre 5.000 y 7.000 millones de euros del Estado.

En fecha 25 de mayo de 2012 la CNMV acordó la suspensión de la cotización de las acciones de BANKIA. Ese mismo día BANKIA comunicó a la CNMV la aprobación de unas nuevas Cuentas Anuales del ejercicio 2011 respecto de las inicialmente formuladas el 28 de marzo de 2012, en esta ocasión auditadas por Deloitte, en las que se reconocían unas pérdidas de 2.979 millones de euros frente a los 309 millones de beneficios declarados y sin auditar apenas 20 días antes.

BANKIA solicitó una inyección de 19.000 millones de euros para recapitalizar la entidad. La magnitud del rescate con cargo al dinero del Estado (nacionalización) superaba y doblaba los fondos del FROB usados desde 2008 para apuntalar al resto del sector.

Los peritos designados por el Banco de España en el procedimiento de instrucción derivado de la querella presentada por UPyD han evaluado las Cuentas Anuales individuales y consolidadas de BFA y BANKIA de los ejercicios cerrados a 31 de diciembre de 2010 y 2011. Concluyen los peritos que las cuentas de BANKIA, tanto en su salida a bolsa como posteriormente hasta la reformulación de mayo de 2012, no reflejaban “la imagen fiel de la entidad”. Con independencia de la condición del inversor -minorista o cualificado- por más diligencia que pudieran emplear éstos y por más conocimientos técnicos que pudieran tener, en modo alguno podían haber previsto la caída del valor de las acciones si la información de solvencia de BANKIA que les motivó a invertir no era real.

Son varias las Sentencias tanto de la Audiencia Provincial de Valencia como de otros Juzgados que ya se han pronunciado a favor de los inversores indicando que lo relevante es que BANKIA anunció públicamente a los inversores una situación de solvencia con relevantes beneficios, que luego resultó no ser cierta y esos datos económicos, al tratarse de un contrato de inversión, constituyen elementos esenciales de dicho negocio jurídico.

Jurídicamente existen diversas vías para reclamar las pérdidas sufridas por los inversores. Las acciones civiles que actualmente están siendo más utilizadas son principalmente: a) La acción de responsabilidad por la información contenida en el folleto vía Art. 28 de la Ley del Mercado de Valores. Esta acción prescribe a los tres años desde que el reclamante hubiera podido tener conocimiento de la falsedad; b) La acción de responsabilidad por daños y perjuicios por incumplimiento de obligaciones contractuales y pre-contractuales (Art. 1.101 del Código Civil). Esta acción prescribe a los 15 años desde que se sufrió el daño; y c) la acción de anulabilidad por dolo (Art. 1296 del Código Civil). Esta acción prescribe a los 4 años desde que se formalizó el contrato.

Existen otras vías de reclamación posibles, no obstante las enunciadas son las que están siendo más utilizadas en las reclamaciones ante los Tribunales civiles por la emisión de BANKIA.

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